Diversificar la oferta creando rutas alrededor de los espacios naturales de la ciudad de Barcelona fue el motor que impulsó la creación de Ecoitineraria. En esta entrevista, nuestra editora Angela Rodriguez habla con Raúl Bastida, miembro de la empresa, sobre la importancia de utilizar el turismo sostenible como arma de doble filo, para por un lado poner en valor los recursos naturales y su conservación, y por el otro, dar a conocer aquellos proyectos locales que benefician a la comunidad directamente.

Angela: Sois una empresa bastante joven, ¿qué necesidad encontrasteis en el mercado para crear una empresa de rutas alrededor de Barcelona?

Raul: Hicimos un «estudio de mercado» y comprobamos que hay unas pocas empresas que ofrecen rutas por espacios naturales de Barcelona pero ninguna de ellas manifestaba públicamente que uno de sus objetivos fuera el turismo sostenible, y mucho menos que ofrecieran información sobre la economía local y el estado de conservación.

El turismo de naturaleza está bien, pero a nosotros nos interesa ir más allá sobre todo teniendo en cuenta la especial vulnerabilidad de unos espacios naturales tan próximos a la gran urbe y, por tanto, tan hiper-frecuentados. En Ecoitineraria pensamos que el turismo ha de ser una pieza más del engranaje de una nueva economía que incorpore las externalidades derivadas de su actividad, que tenga en cuenta los recursos naturales, las generaciones futuras y el resto de seres vivos con los que compartimos el planeta.

Angela ¿Cuál ha sido la aceptación del público en general? ¿Se valora la diferenciación que buscáis a través del turismo sostenible?

Raul: Las valoraciones de los clientes son bastante buenas por el servicio en general, aunque todavía parece que no ponen el acento en los aspectos concretos del turismo sostenible. De momento lo que más valoran es descubrir que existen estos espacios tan cercanos a Barcelona y la forma en la que dirigimos nuestras explicaciones sobre la historia y conservación de los espacios.

Angela: Vais a participar en el Festival Vilamon con un itinerario, ¿en qué va a consistir vuestra ruta y a quien va dirigida?

Raúl: Vamos a realizar una ruta para descubrir una parte de la diversidad ecológica y cultural de Collserola: selváticos bosques de encinas, espectaculares panorámicas de Barcelona, paisajes pseudosabanoides, un pantano en medio del bosque, una de las fuentes más emblemáticas de Collserola, ranas y pájaros carpinteros, un ferrocarril centenario….

Transitaremos por unos parajes forestales muy apreciados a principios de siglo XX por los barceloneses como lugares de ocio y vacaciones y la hemos dirigido a cualquier tipo de público ya que la distancia y la dificultad de la ruta es baja.

Ángela: ¿Por qué esos parajes forestales fueron muy apreciados a principios del siglo XX?

Raul: La Serra de Collserola se encuentra de pleno en el clima mediterráneo, pero en los sectores más sombríos de su vertiente de umbría se desarrollan algunos bosques de encinares con robles y algunos representantes de la vegetación eurosiberiana como el acebo y el serbal común. En los fondos de valle crecen bosques de ribera donde predominan los árboles caducifolios como los álamos, avellanos y alisos. De manera que, en el SXIX, las teorías higienistas (alimentadas por los utopistas ingleses que redescubren la naturaleza como lugar de disfrute) y la nueva sociedad industrializada (que generó unas nuevas necesidades de ocio), propiciaron que las escapadas dominicales para disfrutar del aire limpio de los frescos y frondosos parajes forestales cercanos a Barcelona se pusieran de moda. Sin embargo, en 1909 Collserola era poco frecuentada porque costaba mucho llegar: sólo se podía acceder con los funiculares del Tibidabo (1901) y de Vallvidrera (1908) y el tranvía eléctrico en Vallvidrera (1905). Sólo las clases acomodadas se podían permitir el lujo de veranear en Collserola.

Ángela: ¿Cómo es la reacción de los visitantes que descubren estos enclaves del pasado?

Raúl: Actualmente la situación ha cambiado radicalmente y los accesos a Collserola se han «democratizado». La reacción de la gente que visita estos parajes es de gran sorpresa, ya que la gran mayoría desconocen estos espacios naturales del área metropolitana. También influye bastante el reciente pasado de esta sierra, dominada durante el SXIX por los viñedos. Pero, en el SXX, el éxodo rural y sustitución del carbón por los combustibles fósiles, entre otras razones, provocaron un abandono masivo del medio rural que ha dado paso a una recuperación espectacular de la foresta.

Ángela: ¿Qué consejo la darías a una persona que está emprendiendo en el turismo sostenible?

Raúl: Cuesta mucho dar consejos. Pero sí que nos gusta transmitir que nuestro proyecto de turismo sostenible está basado en una profunda convicción: la economía depende de unos recursos naturales que son limitados. Y que como dijo Gandhi: «En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos«