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Una filosofia de vida aplicada al turismo sostenible, El Tano y su Slow Walk para descubrir Barcelona

By 9 mayo, 2017 No Comments

“Caminante no hay camino, se hace el camino al andar”. Esta puede ser la frase más acertada para presentar a José Luís Infante, o como se hace llamar, El Tano. Un pasado atado a sus pies le permitió apreciar el regalo que es caminar con sentido, disfrutando de lo que viene después de cada esquina, explorando, aprendiendo, conectando con las personas que te encuentras y descubriendo los secretos de una ciudad con mucho que contar. El concepto que utiliza para definir esta forma de conocer Barcelona se llama Slow Walk y desde luego, es ejemplar:

Angela: ¿Cómo aplicas el concepto de slow walk a tus rutas por una ciudad que se caracteriza por tener un día a día frenético y apresurado?

El Tano: Barcelona es una ciudad que sólo se puede entender caminándola. Cuenta con 1,367 kms. de calles donde conviven más de 116 nacionalidades. Es una ciudad muy dinámica y en constante transformación. Donde los mapas se vuelven obsoletos rápidamente. La realidad cambiante, la memoria y el conocimiento colectivo sólo se encuentran en la calle. Experimentar la calle reduce el mundo a una escala más humana.

Desde esta perspectiva y a través del diálogo interdisciplinar con los vecinos y el barrio trazo pequeñas rutas de descubrimiento y exploración del entorno como una oportunidad de conocer la ciudad desde dentro. Estas rutas son paseos de contemplación de la vida de una comunidad. Se realizan en modo Slow, sin prisa y de manera no invasiva, respetando el ritmo y la convivencia del ecosistema particular de cada barrio

Angela: Me llama mucho la atención cuando dices que las rutas que realizas son “paseos de contemplación de la vida de una comunidad”. ¿Esto quiere decir que pones en valor la historia de la ciudad a través de las personas que viven (y han vivido) en ella?

El Tano: Totalmente, existe una sabiduría popular en cada barrio a la que sólo se puede acceder saliendo a la calle a conocer a tus vecinos. Mis rutas parten primero de explorar la realidad de mi entorno, luego investigo la historia. Por ejemplo, la ruta que propongo en Gràcia parte del conocimiento adquirido luego de haber vivido varios años ahí. Desde hace 4 años dedico como mínimo 80 minutos diarios a explorar y experimentar todas las posibilidades que brinda caminar. Calculo que llevo más de 7,000 kms. recorridos. Como de aquí a la India. Un pequeña vuelta al mundo sin salir de Barcelona.

Investigando la ciudad con mis pies, abriendo nuevas rutas de conocimiento compartido y conexión con el entorno urbano a una escala humana. Este impulso viene desde mi infancia. Existen personas que piensan y crean en movimiento. Soy una de ellas. Mi objetivo es compartir lo que he aprendido y experimentado caminando. A las personas singulares que he conocido en este largo trayecto y los tesoros que he descubierto explorando mi entorno exterior e interior. Si te quieres dar una idea de mis paseos y rutas te paso este link: http://eltano.es/escoge-tu-camino/paseos_rutas/

Angela: ¿Cómo empezó tu pasión por descubrir los secretos de los barrios desde las aceras?

El Tano: Tengo 44 años y nací en Lima-Perú y si pudiera definir el por qué caminar es tan importante como fuente conocimiento y experimentación te citaría 3 momentos vitales que te ayudarán a darte una idea:

Exploración: Viví una infancia extraordinaria debido a que me demoré más de lo habitual en dar mi primer paso. Me operaron ambos pies y utilicé zapatos correctores hasta poder andar con normalidad. Fui el niño raro de las cicatrices en los pies. Como niño raro, tuve comportamientos acordes a mi singularidad. Uno de ellos era el poderoso y a veces incontrolable impulso de salir de casa para explorar territorios desconocidos de mi barrio. Caminando descubrí tesoros escondidos; personajes únicos y maravillosos e historias sorprendentes, dignas de ser contadas.

Resilencia: De adolescente Lima, la ciudad donde crecí, fue asolada por el terrorismo. Salir a caminar por ciertos lugares de la ciudad era peligroso. Pero igual salíamos a la calle. Hubo varias marchas pacíficas y pasacalles de artistas reclamando el espacio público para los ciudadanos. Fueron épocas difíciles pero resistimos con valentía. Como dice Rebecca Solnit en su libro Wanderlust: “Caminar se vuelve habla en una manifestación o marcha y buena parte de la historia ha sido escrita con los pies de los ciudadanos caminando por sus ciudades. Este caminar es una demostración física de convicción política o cultural y una de las formas más universalmente disponibles de expresión pública”.

Emociones: En Barcelona, ciudad donde vivo caminar me sirve para conectarme emocionalmente con la ciudad, sus habitantes y sus historias. También para liberar tensiones. Como los inuits, que caminan en la nieve hasta soltar sus emociones negativas.

Angela: Como caminante de una ciudad que recibe millones de turistas anuales, ¿has podido percibir un cambio de actitud entre los residentes y los turistas en los últimos años?

El Tano: Creo que el miedo principal es a esa clase de turismo que visita BCN como si fuera un gran escaparate. Como ya hemos hablado creo que existe la posibilidad de otra clase de turismo. Un turismo “no invasivo” que se interese no sólo por la ciudad, también por sus habitantes. Entre los caminantes hay un dicho que proviene de la filosofía zen: “El paisaje no existe”. Quiere decir que un mismo lugar puede visto desde diferentes perspectivas. Lo mismo pasa con Barcelona. Que a veces parecen varias Barcelonas. Particularmente me siento identificado como la define el antropólogo Manuel Delgado: “Una ciudad debe ser un lugar donde conviven las prácticas, los hechos, los acontecimientos, los imprevistos, conflictos, luchas, miserias y grandezas. Una ciudad que no es sumisa, que se agita, heterogénea, diversa, impredecible. Una ciudad debe ser un proyecto de convivencia entre personas y no de venta”.

Angela: Seguro que las personas que descubren Barcelona contigo se llevan siempre un gran sabor de boca. Cuéntanos en qué consistirá el itinerario que has preparado para el Festival Vilamón.

El Tano: El itinenario que voy a realizar lo llamo “Érase una vez Gràcia” y es un paseo para conocer la historia íntima del barrio. Una historia para ser leída con los pies. Caminando a través de calles poco frecuentadas descubriremos pequeños rincones habitados por personajes de cuento como la plaza custodiada por Pinocho, la librería donde los libros escogen al lector o la casa de la Marieta, la guardiana del tiempo. Experimentar la esencia mágica de este barrio es invisible a los ojos de quienes van con prisa. Esta ruta es una invitación a la contemplación pausada de las calles y plazas con encanto de Gràcia, donde habitan fantásticos personajes, algunos de carne y hueso, quienes mantienen viva la esencia del barrio. ¿Sabías que hay un día que llueven caramelos? Como te comenté he vivido varios años en diversos lugares de Gràcia y puedo afirmar que aquí conviven en perfecta armonía lo extraordinario y lo cotidiano.

En este paseo de exploración, o Slow Walk, el tiempo no es lo primordial, sino la experiencia de conocer desde otra mirada la historia no oficial y los habitante de un barrio, lo que permite trazar una cartografía emocional y cercana. También es una manera de reivindicar el derecho a desconectar en medio de la ciudad y un llamado de atención hacia un modelo de vida acelerado. No podemos evitar vivir en grandes y ruidosas ciudades, pero tenemos la posibilidad de hacerlo en un estado interior más calmado y contemplativo.

Angela: En tus caminos por la ciudad de Barcelona, ¿has conocido alguna historia inspiradora en particular que compartirías con nosotros?

El Tano: Uno de los personajes más increíbles que he conocido es mi vecino el sr Batllori, el último ceramista de una saga de 8 generaciones. Están desde 1793 y su obrador en la calle Cros del barrio de Sants es impresionante. Si vas a visitarle podrás desentrañar poco a poco el oficio de la cerámica, con su trastienda anclada en un pasado donde disponían de 12 empleados, moldeaban y cocinaban piezas en el corazón de un horno que hoy te observa como dormido.

Para mi, este tipo de historias son el hilo conductor que te permite ir del presente al pasado de un barrio, esas personas que guardan la sabiduría y la memoria de su comunidad. Como el Sr. Batllori, el último de la saga de ceramistas Batllori de Sants.